jueves, 16 de junio de 2011

Fiebre de una pre-pago un sábado por la noche

Particularmente, en más de una ocasión he sido presa de esa pequeña, quizás insignificante pero dañina frase. –Es que esa vieja está muy buena, mínimo es prepago–, sin irme a los detalles conozco muchas personas que a diario se someten a este cíclico interrogante, recurrentemente, y continuamente, ahondan en un mar de click’s y naufragan en Facebook, buscando, mirando, criticando, deseando y también haciendo caras de estítico en el retrete cuando ven algo que no va con su criterio de belleza o perfección. Que lamentable resulta, pero tan cierto es, que produce malestar. Tanto, que es frecuente ver en Facebook a más de una, con frases en tono practico, mostrando al mundo que la gente vive de sus cambios de foto en el perfil, de sus comentarios, de las vacaciones, de los lugares que visita, con quien come, con quien habla, si cambio de numero de celular – Ni que hablar si cambio el Blackberry –,”No se porque la gente es tan mala e envidiosa, yo vivo mi vida”. Piden a gritos que la gente no se fije es sus cosas, que no se metan en su vida, y que no comenten nada acerca de su minúscula vida de desafíos diarios – A que no miran mi perfil hoy –, entendiendo esta contraria psicología, hacer esto es la viva muestra que quiero ser el centro de atracción, siempre son la imagen sutil que nos alegra el día cuando sus cambios de fotos, muestran en nuestro Feed que aquella persona hoy tuvo una actividad en su página. “Foto en la playa con mi amiga”, ”Cockteles con nata”, ”Video con Kvrass”, en fin indiferente en el rotulo del álbum, pero nosotros los usuarios de Facebook vivimos de la mitad de lo que hacen los demás que se creen “Populares”, “Interesante”, “In’s”, en ultimas, esencialmente “Gente bien”. Esa gente bien, se cree el cuento de la noche, se monta en el viaje de la noche, y viven la fiebre de cualquier día por la noche y en ocasiones, también de día.

Lo cierto es que lucir bien en Facebook es tan fácil como tomarse la foto adecuada, montarla en el perfil, esperar que los incautos entre esos yo, comenten.

Que buenas son las redes sociales, que le permiten a la gente, mostrarle al mundo una imagen que en la mayoría de los casos es completamente opuesta a su real situación. Qué fácil es siempre, dejarse comentar las fotos, de una reunión en una discoteca, donde me robo cámara y me dejo ver con otras personas y me unto de su status, porque yo vivo en el sur, pero jamás he rumbeado en la murillo –Nada que ver, uisssh que boleta, hellou –, eso les da el derecho a sentirse con mas dedos en la manos a la hora de comentar a quien no ha hecho los meritos con el fotógrafo para que le haga un foto-estudio, eso sí, bien retocado con Adobe Photoshop, para que no se vean las estrías. Vaya usted a saber como el fotógrafo les cobro el favor. lo menciono en el buen sentido.

Es cruel, pero es cierto. Qué vivimos en una sociedad de fantasía, irreal, pero mientras nos tomemos fotos junto la gente bien, nada está mal. Ni siquiera nosotros. Así son, así somos. Caminamos en los centros comerciales, con zapatos de $200.000 y con solo $20.000 en el bolsillo, y lo que es peor, llegamos al centro comercial en bus, pero se bajan dos cuadras antes, por si acaso alguien conocido –Gente bien– está en la puerta esperando taxi o su auto, no las vea llegando en el bus del servicio público –Taraaaaaaaaan esta es nuestra sociedad–. Llegan al centro comercial suben las escaleras eléctricas con la mirada de los sábados para ver vitrinas con las ínfulas de desprecio y hacen un banal intento por no imaginarse subiendo en las mismas escalaras, con aquellos zapatos de esa vitrina. Caminan con la hidalguía del errante, y llegan hasta Juan Valdez, piden un granizado, espera a dos o tres mas como ellos(ellas), y toman café, – no puede faltar la foto de la reunión para Facebook–, “Café con nata, tati y gina”, habiendo hablado suficiente mierda, quien tira con quien, quien es pre-pague también o no, habiendo tomado la respectiva foto, prueba reina de que son gente “Chic” – Subida la foto en tiempo real –, se despiden, bajan las escaleras, eso sí con la sensación de vida integral por haberle dado a la gente algo más que ver , algo más de que hablar. En la puerta del centro comercial, habiendo mirado bien a lado y lado de la calle, caminan dos cuadras y toman su bus hacia el sur.

Qué fácil es lucir “Chic”. Es muy fácil realmente lo es, aun cuando no hablan con nadie de su barrio porque “Son nada que ver, Hellouu”, –siempre tienen una compulsiva intención por saludar–, pues para que hablar con un vecino si todas sus amigas(amigos) viven en el norte y son “Gente bien”. Patético pero cierto.

El mundo unos a otros nos necesitamos, algunos hombres que quieren ser “Chic” buscan a las anteriores con las que se toman fotos y todos somos “Chic”. El escenario cambia, pero la intención es la misma, ya sea en una discoteca, un bar, una cantina, etc.

Se les puede ver, bailando toda la noche, habiendo juntado de cualquier manera el cover, sin la menor intención de colaborar en los gastos de la noche –para que, si quiere estar con nosotras que pague–, el juego incesante de los flash’s, de sus cámaras –también con Blackberry’s–, hace mella en los ojos de la gente, que vive de la rumba en sus noches. Los de las demás mesas neciamente intentan, en vano, no ver sus cuerpos, teñidos por la pulpa de sus vestidos, que deja a la imaginación de quien las contempla, sus cuerpos, sus bellos cuerpos. La noche puede pasar, sin que llegue quien pague la cuenta y pesimamente la mano recolectora de una de ellas se encargue de arrancarles para pagar la cuenta lo que ella se han ganado con sudor –y con su culo–, el proxeneta observa desde la barra cual ganadero, mientras desesperadamente mira su reloj.

Así es la vida, ya son casi las 3 Am, algunas con suerte ya tienen su “Cuadre”, otras no. “¡que vaina, nada, y me hacen falta $$$ para el semestre!” –Las que estudian–. Se termina la noche, la respectiva foto y todas para la casa. Unas con otros para otro lado.

Qué bien, se rumbea en el norte, que bien se vive por aquí, que fácil es untarse de esto, y no pretender mas, si puedo lograr mucho con tan poco. Pero quieren vivir en el norte y ser como la gente del norte, siempre habidas de status, de reconocimiento, de reconocimiento del bueno y no del cruel y despiadado”es prepago, yo sé porque te lo digo” –que fuerte–, pero es común que se murmure esto, al verla en frente de la discoteca intentando tomar un taxi.

Ella: ¿Señor cuando me lleva a soledad?

Taxista: ¡No joda!, nena te llevo en 20 point’s

Ella: ¿Queeeeee?, señor le dije a soledad, osea hellou, ¡no a Cartagena!

Taxista: ¡vas bien! Además Cartagena esta mas lejos que soledad, pero llego más rápido a Cartagena

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2 comentarios:

audy mary dijo...

jeje...esta buenisimoooo...totalmente cierto..

audy mary dijo...

jeje...esta buenisimoooo...totalmente cierto..

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